Esta polémica que se desata fundamentalmente por amor y espanto.
Amor al país y espanto por lo que sucede.
Si alguien tiene algo que agregar, que lo agregue...
Todo sirve.
COMIENZA AQUI:
De: EL MUNDO de España 5-01-2001
PRIMER PLANO / EL ANALISIS.
Los militares desviaron al país del progreso para arrastrarlo al abismo, afirma Covadlo.¿Cuándo se jodió la Argentina?
P/ LAZARO COVADLO
Algo parecido al título se pregunta el personaje de la novela Conversación en la catedral, de Mario Vargas Llosa: «¿En qué momento se había jodido el Perú?». Dicha pregunta, formulada en el marco literario, en 1969, se anticipa a la pésima administración del aprista Alan García (1985-1990) y a la posterior y más desastrosa dictadura de Fujimori.
En muchas jóvenes naciones de América Latina, que en su día surgieron ante el mundo colmadas de esperanzas y buenos deseos, en alguna etapa de su desarrollo histórico cualquiera de sus ciudadanos pudo haber indagado: ¿En qué momento se jodió mi país?
¿En qué momento una nación como la República Argentina, que en 1913 ostentó el nivel de vida más alto de toda América Latina, y su economía se encontraba entonces entre las 10 primeras del mundo, cae por el tobogán que la pondrá al borde del desbande y la suspensión de pagos? ¿Cuáles han sido las causas históricas que produjeron tamaño desbarajuste?
¿Las causas históricas? Pienso que la Ciencia de la Historia carece de suficiente idoneidad como para explicar ciertas enfermedades de las naciones. Sobre todo si se acepta que la función de la Historia consiste en relatar y definir, fundamentalmente, los desarrollos normales de las diversas comunidades humanas.
Para comprender el caso argentino (y otros aún más graves, cuya descripción demandaría un tratamiento aparte), habría que recurrir a una nueva ciencia, al costado y al servicio de la Historia -subsidiaria de ésta?- a la que doy en llamar Teratohistoria: la Historia de los desarrollos sociales monstruosos.
Puesto que la Teratología es la disciplina encargada de estudiar las anomalías y monstruosidades de los organismos animales y vegetales, no hay razón para dejar de extender sus métodos al campo de la psicología, la sociología, la economía y la historia de la humanidad. Tal vez así, con el auxilio de la Teratohistoria, pueda comprenderse la decadencia precoz de ciertos estados nacionales. Estados que despilfarran el patrimonio común hasta cuando el país se halla cercano al precipicio.
Pero mejor no hablar de precipicios, pues en Argentina hay un chiste que presenta al ex presidente De la Rúa diciendo: «Al tomar posesión el país estaba al borde del abismo; hoy hemos dado un gran paso».
La actual situación no puede entenderse sin el auxilio de la Teratohistoria, el estudio de las anomalías históricas (y despilfarros, y abusos de poder). Porque no deja de ser una anomalía que el mandatario de un país -Carlos Menem- cuya deuda en 1992 era de más de 62.000 millones de dólares, ordenara ese mismo año la adquisición de un avión para uso presidencial, el Tango 01 -dotado de ducha, grifos dorados, cama matrimonial y sillón de peluquería-, que costó 66 millones de dólares: lo mismo que el Air Force One, el avión presidencial estadounidense.
Y es que la historia económica y social de Argentina rebosa de teratología década tras década, como esa otra anomalía monstruosa de la dictadura militar, que debió padecer la población por siete años, y que comenzó con el golpe del general Videla, en 1976. En ese año, la deuda externa era de 9.700 millones de dólares; cuando los militares soltaron el poder, en 1983, la deuda se había acrecentado en más de 35.000 millones. Entretanto, los milicos tuvieron la nefasta ocurrencia de invadir las islas Malvinas. Al coste en vidas humanas de la inmediata contienda hay que sumarle más de 10.000 millones de dólares en gastos de guerra.
¿Cuándo se jodió la Argentina? ¿Quizá mucho antes, en 1824, cuando recibió de Gran Bretaña el préstamo de un millón de libras esterlinas? Fue un millón de los que sólo llegaron 560.000, una vez que se pagó la comisión de los intermediarios (100.000 libras esterlinas) y el pago adelantado de los intereses y otras comisiones.
En 1843 los banqueros ingleses reclamaron el desembolso de los intereses atrasados del empréstito. El tirano de turno, Juan Manuel de Rosas, propuso la cesión de las islas Malvinas como pago de la deuda. El gobierno británico no aceptó la oferta: se había apoderado de las islas 10 años antes.
En 1874, el presidente Nicolás Avellaneda, pese a que el país transitaba entonces por una penosa crisis económica, decidió cancelar la deuda y para ello dispuso que los argentinos ahorraran «sobre su hambre y sobre su sed». Sólo pudo concretarse en 1904. A lo largo de aquellos 80 años se llegó a pagar, en concepto de intereses y amortizaciones, una cantidad ocho veces mayor que el importe recibido. ¿Cuándo se jodió Argentina?
Tal vez no haya que remontarse tan atrás en el tiempo. Acaso el principio de la decadencia haya tenido lugar en 1930, con el primer golpe militar del siglo, a cargo del general Uriburu. En ese año el país, gobernado por el presidente Yrigoyen, pasaba por algunas dificultades, pero iba por la senda del sistema representativo y republicano y era una nación próspera. Los militares arrasaron con lo que hubiera podido ser el proceso normal de desarrollo político y económico de un Estado democrático. Ellos desviaron el rumbo de Argentina, la apartaron de su línea de progreso para arrastrarla al abismo de la monstruosidad histórica. Para comprender esto se deberá tener en cuenta que la agrupación conocida como Ejército argentino pocas veces estuvo a favor del pueblo argentino.
Otra anomalía: lo que se espera de las Fuerzas Armadas de un Estado democrático es que defiendan al país de una probable agresión extranjera, no que vuelvan las armas contra su propia población, como si se tratara de jemeres rojos o cosacos del Zar. Esta clase de grupos armados, al travestirse de institución nacional, entran en la teratología de la Historia militar.
Así y todo, el Estado argentino, mal o bien, continuó funcionando. Durante la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña y Estados Unidos adquirieron gran cantidad de productos agrarios, lo cual redundó en cuantiosos beneficios al acabar la contienda. Al asumir el poder el general Perón, en 1946, encontró bien colmadas las arcas del Tesoro Público. Cuando Perón fue derrocado por otro golpe militar, nueve años más tarde, buena parte de aquella riqueza se había evaporado. Claro que Perón indemnizó generosamente a las empresas extranjeras al nacionalizar los ferrocarriles, los teléfonos y las compañías eléctricas, en consonancia con su estrategia populista y nacionalista.
Lástima que la red ferroviaria estuviera obsoleta y sus anteriores dueños, ingleses, se sintieran muy satisfechos cuando se les pagó como si fuera material flamante. Lástima que las comunicaciones telefónicas fueran desastrosas durante décadas y para obtener una línea muchas veces había que esperar cinco, 10 y hasta 15 años. Lástima que en las tres décadas siguientes fueran tan frecuentes los cortes de luz en las grandes ciudades.
¿Cuándo se jodió la Argentina? ¿Fue durante el Gobierno de Alfonsín, que heredó de la dictadura una deuda externa de 45.100 millones de dólares y la hizo subir a los 58.000 millones? ¿Fue durante el Gobierno de Carlos Saúl Menem -el del avión presidencial con sillón de peluquería-, que elevó la anterior cantidad hasta los 146.000 mil millones?
Lo cierto es que durante el Gobierno peronista de Menem se volvió a privatizar casi todo: teléfonos, energía eléctrica, transportes públicos. Todo ese patrimonio fue malvendido, al tiempo que se privilegió a una nueva oligarquía. Por ello, es erróneo el criterio que atribuye las culpas del desastre a lo que desde la izquierda se llama «economía neoliberal». No hubo manejos neoliberales ni liberales a secas; sí hubo una manipulación mafiosa del patrimonio público, lo cual tiene poco que ver con las pautas de la economía de mercado, cualquiera que sea la opinión que se tenga acerca de dicha modalidad económica.
Actualmente, la deuda Argentina es de 132.000 millones de dólares, casi el 50% del producto interior bruto del país, cuyos habitantes cruzan los dedos para que el nuevo Gobierno no dé más pasos en dirección al abismo. ¿Cuándo se jodió la Argentina? La respuesta quizás haya que buscarla en los archivos de la Teratohistoria.
Lázaro Covadlo es escritor argentino, radicado en Barcelona y autor de siete libros. Su última novela, Bolero, fue publicada en 2001.----- Original Message -----
From: Daniel Migone
To: L.Covadlo/ Anahi Caceres
Sent: Monday, January 07, 2002 7:15 PM
Subject: No lloren por nosotros
Querido Eduardo:Muy interesante...
Lo recibí hoy, 7-1-02, pues pasé un fin de semana un poco agitado por problemas de índole personal...
Siento, básicamente por dos razones, una confusa sensación de aprobación y desacuerdo con lo que has publicado, :
Una, porque te respeto muchísimo y respeto tu pensar y creer, y a pesar de nuestros cortos encuentros e intercambios epistolares he aprendido a estimarte como a uno de los pocos verdaderos amigos que tengo.
Dos, porque pienso diferente a vos en materia de interpretación histórica (o debería decir, mejor, Teratohistorica) de los aconteceres de la Argentina y de América toda.
Me encantaría polemizar con vos. Creo que aprendería mucho y crecería en el emprendimiento. Pero la primera de las razones que enuncié es muy fuerte y no me animo a hacerlo por temor a quebrar algo que aún es muy párbula (nuestra amistad)
Casualmente, y en consonancia con tu artículo, La Nación publica hoy una nota de Juan José Cresto en la que aparecen algunas de las posibles respuestas a tu pregunta.
Teratohistóricamente, concuerdo con muchas de las cosas que allí se dicen y, como si esto fuera poco, acabo de traducir una nota aparecida el 1-1-02 escrita por Paul Krugman para el NY Times que redondea un poco mi manera de pensar, y se refiere a hechos más cercanos. (Krugman, como buen yanqui, no solo no tiene en cuenta la relación de Argentina con Europa - que tampoco es inocente -, sino que además se apresura a predecir cosas que los hechos anulan en la alta velocidad con la que ocurren las cosas hoy en día... en fin... Hugo Mujica dice que hoy no hay tiempo para pensar... sólo para actuar...)
Estoy trabajando en un proyecto de ensayo en el que pretendo aclarar mis ideas al respecto. La base es que, en realidad, lo que nos ocurre es un proceso de metástasis originado en un cáncer endémico que se puede catalogar como: corrupción cultural fomentada desde un poder que no sabe, ni puede, aflojar. Una conspiración en suma, que recordarás, comienzo a esbozar en mi pequeño trabajo sobre San Martín. (ver ´´Los Puentes´´ )
Te mando copia de ambos artículos, y me encantaría que tuvieses tiempo para comentarlos conmigo.Te mando un fuerte abrazo.
Daniel
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From: Anahi Caceres
To: DMM
Sent: Monday, January 07, 2002 7:15 PM
Subject: No lloren por nosotros
Daniel: Gracias por la traducción!, ya la puse.. Me parecieron muy buenos los dos artículos que me enviaste. Por que no te gustó el de Covadlo? Lo leí detenidamente y me pareció una metáfora interesante la de la teratohistoria, que al fin y al cabo es como tu teoría de la "metástasis"... o no? Creo que ambas (teorias) hablan de una "enfermedad" o destrucción por lo "echado a perder" como dicen los chinos... / monstruosos o malformados o deformados o ... En fin, lo que dice de los militares lo de Menem... Por que no estas de acuerdo??? Que se me pasó?
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From: Daniel Migone
To: Anahi CaceresCC: L.Covadlo
Sent: Monday, January 07, 2002 7:15 PM
Subject: No lloren por nosotrosAnahi: No, si básicamente estoy de acuerdo con lo que dice Eduardo. Es una excelente reflexión, que presenta un cuadro histórico que dudo mucho se conociera, antes de la nota, en el medio en el que él se mueve. Es mordaz e inteligente como todo lo que he leído últimamente de él. Lo que me pasa es que estoy empezando a sentirme un poco molesto con el tema de que los argentinos somos lo que somos y nos merecemos lo que nos sucede o que, por otro lado, somos tan tontamente inocentes que no nos damos cuenta de lo que el mundo cocina y caemos estúpidamente en la trampa a cada vuelta de tuerca de la historia del mundo, y todo esto, de alguna manera queda implícito en lo que dice Covadlo, con quien coincido en un 90%. Claro que es casi el mismo razonamiento que tantas veces hemos conversado respecto a mi ´´metástasis´´ (o teoría de la conspiración), pero es claro también, que pensar únicamente en que la Argentina se jodió es no tener en cuenta que en realidad, la jodieron... Hay una teoría sobre el cáncer que dice que la enfermedad solo ataca a quienes quieren tenerla. Yo, durante mucho tiempo adherí a ella, pensando que si no hay una forma exógena de contagio, bién puede ser cierto que se la ´´fabrique´´ en el intrincado mecanismo de la mente y el cuerpo promoviendo una especie de suicidio lento e inexorable. Pues, no es así. El delicado equilibrio de la vida puede ser disturbado por miles de factores (incluídos los genéticos, por supuesto) entre los que no faltan los exógenos impulsados por energías con las que la víctima nada puede hacer o decidir. Teratohistóricamente hablando (y aplaudo el hallazgo retórico de Eduardo), la Argentina no ha pasado por momentos más difíciles en su historia pasada que otros países como por ejemplo, digamos, Bélgica. Soportó una incompetente administrción de fin de imperio por parte de España y se tuvo que sostener (al igual que el pequeño país europeo) con empréstitos de los antiguos enemigos de la decadente metrópoli ya que los poderosos de turno no tenían mayor interés en comerciar con estas costas (ni con el agro belga) pues el mundo ¨civilizado¨ pasaba por el descabellado intento de sostenerse sobre los hombros de la esforzada y cada vez más pobre clase trabajadora de las fábricas iniciales de Inglaterra, Francia y Alemania (vg.´´revolución industrial´´).(Uno se olvida a veces que el primer empréstito importante que gestionó el país fué el famoso a Baring Brothers que solicitó Rivadavia y que terminó de pagar Frondizi en 1958. Hay mucho por investigar en este terreno y, como siempre, nunca se llegará a la estricta verdad). No pensar en esto es no intentar comprender el por qué del exagerado éxodo de paupérrimos individuos que durante casi 50 años y en masa se largaron a cruzar el océano desde la misma España, Italia, Polonia, Rusia, Irlanda, etc.etc. Los ingleses, mientras tanto, desparramaron libras esterlinas por todo el planeta (incluyendo a EEUU) e intentaron consolidar su propia egemonía a fuerza de negocios en los que ambas partes pretendían obtener pingües beneficios; pero nunca considerando que los causantes de la ´´movida´´ eran ellos mismos y manteniendo, además, las mismas prácticas laborales en la américa inmigrante que sostuvieron en sus territorios y en los países de su égido; pasando, después, alegremente a retirar las ganacias con un desparpajo insólito (Leé la parte del artículo de Cresto en la que habla de los retiros de los fondos de los bancos Francés y Alemán). Lo que yo pienso es que mientras de Bélgica no se dice que los belgas son sudacas, ladrones, ineptos, vacuos, gastadores, soberbios, ingenuos, poco confiables, etc, etc. de los argentinos se dice esto y mucho más... y desde hace muchos años. Esta falta de respeto, esta desconsideración por un pueblo que, en sus mejores épocas soportó con amabilidad y fraternidad los grandes problemas que sufrió Europa en el albor del siglo XX y que más allá de los playboys y multimillonarios que ´´rompían´´ París en las décadas del 20 y 30, pudo construir una sociedad bastante eficiente pese a los malos ratos que pasaba la otra parte del mundo, es decididamente inaceptable. Es inaceptable que el desfachatado de Bush se ría de que habló con un recién electo presidente que pocas horas después no estaba más en el cargo, es inaceptable que J.M Aznar llame por teléfono para pedir por las empresas que han esquilmado a los argentinos desde que se instalaron, es inaceptable que Felipillo deambule por los pasillos de la Casa Rosada buscando a alguien con quien acordar vaya uno a saber que, es inaceptable que la prensa mundial (y casi toda la de acá) esté empezando a decir que se puede venir una ola ´´populista´´ que habría que cuidar..., es inaceptable que esa misma prensa se haga eco de los que comienzan a culpar a la víctima y desinformen, hagan lobby y denosten el intento y el hartazgo de la clase media argentina que con motivos sobrados, le dió el último empujón a DeLaRua, diciendo que en realidad se quejan porque les tocaron el bolsillo. Claro que si, porque el culo se lo vienen tocando desde hace rato, y los ´´tocadores´´ son los parientes de allende los mares que siempre están dispuestos a subir el ´´riesgo país´´ de la Argentina pero muy poco dispuestos están a pagar los platos rotos de una fiesta en la que los únicos invitados fueron ellos... y desde hace más de un siglo... No, la Argentina no se jodió en algún recoveco de la teratohistoria, la jodieron. Y los argentinos no pudimos hacer nada por evitarlo. Y esta es mi única diferencia con Eduardo. Un beso Daniel
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From: Lázaro Covadlo
To: DMM
Sent: Wednesday, January 09, 2002 2:38 PM
Subject: La polémica está servida
Queridísimo Daniel,
Para empezar, te agradezco de todo corazón los sentimientos que manifestás hacia mi persona. Eso de los sentimientos de amistad me parece lo más importante, en cambio las diferencias de opiniones y posturas me parecen algo secundario. Como yo también siento una gran amistad y un gran aprecio hacia vos, estoy seguro de que esto es así. Por lo que a mí respecta, podemos discutir, disentir y hasta putearnos, y de todos modos seguiría sintiendo que sos mi amigo. Para mí los amigos no se definen por lo que opinan sino en las actitudes verdaderas, así que podríamos estar en polos opuestos en materia de opinión y seguiría estimándote de igual modo. Además, me parece que esto de las opiniones son materia voluble: hay días en que me levanto de mal humor y en tales días podría muy bien opinar que la vida es una mierda. Después del desayuno ya pienso que la vida no está tan mal. Si esa noche ceno bien, con un buen vino, y termino pasándola bien en la cama con mi mujer, me duermo pensando que la vida es una maravilla. Ya ves...
Cambiando de tema: Si te fijás bien, no está claro por qué la gente se enoja conmigo por mi artículo, ya que en él hay muy poca opinión personal y la mayor parte es información pura, objetiva e indiscutible. Una información que, no olvido, en gran parte te debo a vos (y te agradezco). Te acordarás que te volví a pedir el informe ese sobre el crecimiento de la deuda. Lo cierto que una buena parte del artículo está inspirado por ese informe: cuando lo recibí no pude menos que pensar: ¡Pero, qué barbaridad! ¡Qué monstruosidad!... Después, no hice otra cosa que revelar que el rey está desnudo, como en el famoso cuento de ¿Andersen?, cosa que también hiciste vos, de algún modo, cuando mandaste el informe. Está visto que la gente no resiste la verdad.
Hay otro asunto. Un tal Julio Lagos, que tiene un programa de radio y que fue funcionario de la dictadura militar, dice en su programa y en internet (en envío aparte te mando la página) que yo no ayudo mucho a la solución del problema diciendo lo que digo. ¿Acaso él ayuda metiéndose con los gallegos como un chauvinista del III Reich se metía con los judíos? Según el tal Lagos los gallegos nos están jodiendo a los argentinos. ¿Pero, cómo puede ser? ¿No era que los gallegos eran todos brutos, tontos y analfabestias y nosotros los argentinos éramos el colmo de lo piolas? ¿No era que se necesitaban 5 o 6 gallegos para poner una lamparita y los argentinos arreglábamos cualquier motor con un alambre? Porque, Daniel, que nos jodan los yanquis que van a la luna, vaya y pase, pero que nos jodan los gallegos, a quienes, como recuerda Lagos, Argentina tuvo que enviarles trigo (hace 50 años, y de Perón a Franco, es decir, de fascista a fascista) para que no se murieran de hambre, es el colmo de la vergüenza. Yo me resisto, como argentino, a aceptar dicha hipótesis. Me resisto porque no quiero ser tomado por boludo. Me acuerdo, Daniel, que cuando era muy pibe se decía que los que nos querían vampirizar eran los imperialistas anglofranceses, después se pasó la bola a los yanquis... pero ahora, ¡los gallegos! ¡Es demasiado, Daniel!
Para más vergüenza: ¿Cómo hicieron los gallegos analfabestias, que tenían que recibir limosnas de trigo para llegar a donde llegaron, hasta el punto de que invierten en el país que les dió la limosna?
Otra cosa, Daniel: hace ya veintisiete años que vivo en España y en todo ese tiempo nadie me llamó Sudaca y tampoco oí que usaran ese apelativo para llamar a nadie. Sí, leí en la prensa que los xenófobos y chauvinistas llaman sudacas a los sudamericanos, pero en la práctica sólo oí ese término en boca de otros sudamericanos. Al revés, aquí la mayoría de la gente opina que los argentinos son emprendedores, inteligentes e imaginativos; las minas dicen que hablamos con un acento muy dulce; los del medio literario están admirados con Borges, Cortázar, Bioy Casares, Sábato, etc. Una vez me invitaron a dar una conferencia en la Universidad de Navarra y una alumna asturiana me preguntó cosas sobre Marco Denevi: ella estaba haciendo una tesis sobre dicho autor. Con gran vergüenza tuve que admitir que nunca lo había leído y también que ella sabía sobre Denevi y sobre otros autores argentinos mucho más de lo que sabía yo. Gracias a esta chica me puse a leer a Denevi, y estoy muy satisfecho de haberlo leído.
La campaña contra los españoles me parece sumamente fascista. Me hace acordar de cuando se hablaba mal de los chilenos a propósito de los litigios fronterizos, me hace acordar de ciertos provincianos que putean a los porteños y los culpan de sus carencias, me hace acordar de los chilenos, uruguayos, paraguayos, brasileños y... hasta mexicanos, que nos detestan a los argentinos porque dicen que somos arrogantes. Yo creo, Daniel, que con eso de pasarle la culpa a otros países no arreglamos nada, incluso aunque sea cierto. Puede ser que dichos países se hayan aprovechado de Argentina, pero jamás hubieran podido hacerlo sin la ayuda de Menem y otros ejemplares de su especie. Jamás hubieran podido hacerlo sin la ayuda de los "patriotas" como Videla, Viola y Galtieri, y sin la ayuda de periodistas "patriotas" como el tal Julio Lagos. Yo creo que los argentinos deberíamos pedirle a Dios: "Libéranos de los patriotas que de los imperialistas ya nos liberamos solos"
Quizás puedas pensar que me resulta cómodo opinar desde afuera. Pues bien, te comunico que en abril pienso ir a Buenos Aires a dar guerra y a ver el modo de volver a radicarme, con familia y todo, en mi país. Me gusta ser original: ya que tantos argentinos se van... yo vuelvo. De verdad. Además, me gusta la aventura. Aquí todo es demasiado pacífico, demasiado seguro y demasiado aburrido.
Te adjunto un trozo de otra polémica con otro querido amigo: Jorge Alemán. Por otro lado, tenés mi beneplácito para transmitir este mensaje a todos los que quieras hacerlo.Un fuerte abrazo.
Eduardo
Querido eduardo:una vez mas tu teratologia acierta,pero lo monstruoso,no surge solo del interior de argentina,aunque la responsabilidad es inevitable,tambien ella fue objeto de lo monstruoso de la configuracion de la politica occidental hacia latinoamerica.
Un abrazo
Jorge aleman
Querido Jorge,
Me complace que coincidas con mi teratología, sin embargo quisiera comentar contigo algo referente a "la configuración de la política occidental hacia latinoamérica". Pues bien, admitiendo que eso es cierto, ¿nos sirve de consuelo a los argentinos? Vamos a ver, vos, como sicoanalista, sabés que si un paciente queda fijado en el tema de que los padres le jodieron la vida dicha fijación no le sirve de mucho, sea cierto o no que se la jodieron. Vos sabés muy bien que él tiene que elaborar esos contenidos y matar al padre, etc. etc. Perdoná que te salga con cosas que vos sabés muy bien, que son elementales, y que todo el mundo las conoce porque es información muy divulgada. Pero el asunto es que el "yeite" es así, y como bien sabés el paciente nunca se curará mientras no supere esa instancia.
Yo creo que con los países sucede algo similar. Los argentinos no ganaremos nada acusando a los yanquis, los gallegos o los occidentales de habernos jodido la vida, además, cualquiera puede preguntar: ¿Y cómo es que ustedes se dejaron joder, muchachos? Mirá, Jorge, a mi me da vergüenza que al final terminen tomándonos por boludos.
Otro ejemplo, porteño, canalla y barriobajero: a un tipo la mina le hace los cuernos y va el tipo y se la toma con el punto que se la cogió, que al fin y al cabo es lo que haría él con cualquier mina linda que se le abriera de piernas. Desde un punto de vista "machista" (¡qué horrible adjetivo!) el tipo debería pensar que la principal culpable es la mina. Pero si quisiera centrarse y hacer lo posible para que no le vuelva a crecer la cornamenta con esa o con cualquier otra mina, debería preguntarse en qué se ha equivocado él en el trato con la fulana o en la elección del "objeto amoroso", porque si sigue consolándose de sus fracasos echándole las culpas (las malditas culpas judeocristianas) a los demás, nunca va arreglar su vida.
Otro ejemplo: Unos cuantos hermanos, por comodidad, candidez o pereza mental, ceden la administración de la totalidad del patrimonio familiar a uno de ellos, justamente el más sinvergüenza y tarambana. Va ese hermano y vende todo por la cuarta parte de su valor y, para colmo, de dicha cantidad se guarda las dos terceras partes. Una vez consumado el saqueo van los otros hermanos y putean al comprador en lugar de putear al corrupto, ya que él es de la familia. ¿Donde se ha visto que alguien rechace un beneficio fácil? Pero lo principal es que dichos hermanos tal vez deberían darse de patadas en el culo a ellos mismos, ¡por répelotudos!
Yo creo que podrían trasladarse estos ejemplos a lo que han hecho ciertos argentinos con la totalidad del país. Argentinos que se llenan la boca con la palabra "patria", argentinos que miraron para otro lado cuando los crímenes de la Junta Militar o que directamente colaboraron. ¿Cómo hubieran podido los occidentales joder al los ¿orientales? sin la complicidad de tales "patriotas"?
Jorge, yo creo que hay que hablar de esa gente y también denunciarla, porque si dichos "patriotas" desaparecen del panorama, los "occidentales" no tendrán manera de jodernos.
Te agradezco sinceramente tus comentarios y te mando un fuerte abrazo.Eduardo
Nuevo correo preferente: covadlo@terra.es
-----Mensaje original-----
De: DMM
Enviado el: Viernes, 11 de Enero de 2002 15:01
Para: Eduardo Covadlo
CC: Amigos
Asunto: Atraquemonos pues !
Querido Eduardo:
Bien. La polémica está servida. Atraquémonos antes que se enfríe.
Alguien dijo alguna vez: " Mostremos una verdad que haya estado frente a nosostros toda la vida y el mundo entero se alzará a contradecirnos"... Y esto es un poco lo que te pasa a vos cuando sacaste ese excelente artículo inspirado, en parte, en el infame cuadro de nuestra deuda externa; eje sintomático de los problemas sociopolíticos de Argentina.
Me complace que Jorge Aleman sea más preciso y claro que yo, diciendote que: " ... lo monstruoso no surge solo del interior de Argentina... " Es exactamente así como yo pienso.
El tema no pasa solo por los festivales de patrioterismo interesado de los desconocidos de siempre, también pasa por las insólitas, equivocadas y depravadas actitudes de las multinacionales y los organismos internacionales que, como el FMI se convirtieron en fogoneros del desastre (y esto no lo digo solamente yo, lo dicen Paul Krugman - en el artículo que te mandé - y J. Stiglitz - premio Nóbel de economía 2000 - en el Clarín de hoy).
No es que pretenda seguir echándole la culpa de todo a papá - análisis mediante - es que sinceramente creo que esto también es parte de esa verdad que se presenta frente a uno y que puede ser objeto de contradicción.
Pienso que tenés mucha razón. Es más, yo iría un poco más lejos en la repartija de responsabilidades domésticas y agregaría a tu lista de los Menem, Videla, Alfonsín, etc. a toda la dirigencia empresaria argentina, cipaya y traidora, que no ha hecho otra cosa que conspirar y malversar terminando de destruir lo poco que dejaron en pié los ´´gigantes´´; no sin agregar a la prensa vendida y caradura que ha desinformado sistemáticamente a la nación convirtiéndose, en cada turno, en vocera del oprobio y la mentira.
Coincido, también, en que a los de adentro (Gobernantes, empresarios o periodistas) habría que denunciarlos, colgarlos de las pelotas o algo mucho peor; pero no puedo sustraerme a la idea de que en realidad son sicarios de una monstruosa conspiración que comenzó el mismo día en que Adam Smith convenció a todo el mundo ( el mundo que importa, claro) que el progreso y la felicidad surgían de una combinación más o menos acertada entre industrialización y finanzas.
Vanos, desde entonces, los intentos de los países agroexportadores de organizar sus sociedades financiándose con las ventas agrícolas o primarias. Mientras el mundo tuvo hambre (período entre las dos guerras, por ejemplo), todo anduvo bién: Se acabó el hambre? A la mierda con la incipiente industrialización latinoamericana. Proteccionismo y egemonía son las leyes del después.
Los gurúes iluminados, los maestros ciruela de la globalización, los paternalistas de Harvard, distribuyen recetas, recomendaciones y altas tasas de interés que entonces van y aplican - con gran beneplácito - los hipócritas de aquí , cagándose en la gente.
Este es el círculo infernal. En el mundo (no el de hoy, en el de siempre), no gano nada con combatir a las cucarachas de mi casa si mi vecino de arriba se empeña en dejar su basura en mi puerta para evitar las suyas. Debo eliminarlas, es cierto, pero también debo litigar con el vecino para que se deje de joder.
No tengo ningún sentimiento encontrado con España ni Francia ni Italia. He vivido allá y pasé, te juro, una de las épocas más felices de mi vida; época de la que conservo gratísimos recuerdos y un puñado de amigos entrañables. Viví el respeto y el cariño de los españoles y pude desarrollarme pacíficamente cargando en mi experiencia muchas de las cosas que han hecho de mi quien ahora soy.
Pero eso no me impide pensar que Telefónica aplica aquí unas tarifas que son el doble de caras de las que se aplican allá, que el BBV es uno de los bancos que operan en pro del ´´corralito´´ pues está sobreexpuesto en bonos de la deuda que adquirieron a tasas usurarias, que Iberia vació Aerolíneas Argentinas por razones de competencia y que Repsol goza de prebendas que le permiten exportar el petróleo de aquí a precios de regalo (me refiero al oneroso contrato de Loma de la Lata).
- Pero si esto te lo estoy diciendo en mi respuesta a Jorge!!! - dirías vos, refiriéndote al ejemplo de los hermanos desprevenidos que entregan su fortuna al delincuente mayor.
- Además - agregarías - desde Mitre para acá, es siempre lo mismo.
- Si, tenés razón - contesto yo - pero de todas maneras, Eduardo, el hermano mayor ES un tránsfuga y debería ir preso; porque se supone que una actitud de esta índole subvierte el orden y la ley, al menos la ley que yo entiendo, que existe para controlar estos casos y proteger al más débil, o al idiota, o al inepto frente al avasallamiento del poderoso o el delincuente... y de Mitre para acá, esto es peor...
Las cucarachas, mientras tanto, ostentan el poder; me vuelven loco y atacan mi comida y mis ahorros. Si desaparecieran seguramente tendría más tiempo para pensar en cómo hacerme respetar por el vecino y que no me siga tirando basura en la puerta. En eso coincidimos.
Pero, aquí están. Han invadido todos los rincones y la lucha se vislumbra cruel y mucha.
De ahí que me alegro que hayas decidido venirte. Las personas como vos no sobran por estas latitudes y ante la tarea que se avecina, sería muy bueno contarte entre los aplastadores y envenenadores de cucarachas.Te mando un fuerte abrazo
Daniel
PD: No te preocupes por Julio Lagos. Es poco más que un locutorcete de poca monta que no llega siquiera al rango de cucaracha.
----- Original Message -----
From: María Luz
To: 'DMM'
Sent: Friday, January 11, 2002 3:24 PM
Subject: RE: Atraquemonos pues !
Dani,
Te agradezco sobremanera que me hayas incluido en este debate pues opino que la práctica de la discusión es un factor que podría llevar a que la clase media argentina (en la que por supuesto me incluyo) salga de su lugar de abulia y empiece a hacerse cargo de sus responsabilidades (limitadas por cierto,... pero existentes!!!). Por cierto en lo personal estos días han contribuido a exacerbar en mi la búsqueda de responsabilidad personal. Cuando era chica sólo viajaban a Europa los "casi ricos" y nadie cuestionaba esto porque Argentina era un País de Latinoamérica, muy prometedor, pero que no pertenecía al club del primer mundo (ni se cómo se llamaba entonces). Pero cuando nos vendieron que podíamos viajar por el mundo y sentarnos a comer en los mejores restaurants de New York con nuestros ingresos de clase media Argentina nadie alertó que algo no cerraba, lo aceptamos y no preguntamos cual era el precio. Si bien acuerdo con vos en que "lo mounstroso no surge SOLO del interior de Argentina ..." también me consta que la clase media de Belgrano, Palermo, Barrio Norte, Recoleta, etc. salió con las cacerolas cuando le tocaron el bolsillo pero no cuando los asesinos de 30.000 compatriotas quedaron en libertad.
¿Que tal si nos ponemos a exigir justicia PERO EN TODOS LOS PLANOS? Porque hoy nos duele el corralito y la desocupación pero hay gente que fué expulsada del sistema hace años y esto no nos molestaba tanto.
Confío en que el dolor en que estamos sumidos nos hará crecer. Aprenderemos a reconocernos como sociedad y a autorpeservarnos o terminaremos de morir ... Sólo el futuro nos dará la respuesta.Te mando un beso. Luz
P.D. Reenvié el debate porque me pareció muy rico. Ya te haré partícipe de las respuestas.
Querido Daniel:
Me resulta muy complicado entrar en la polémica de descubrir quién jodió Argentina, pues no tengo los conocimientos necesarios de vuestra historia.
Vayan, sin embargo mis reflexiones:
1. Patriotismo:
En general el patriotismo no basado en los ciudadanos no lo comparto. Pero el que se fudamenta en crear patria en base a protestar por los ataques de "los otros" me produce repugnancia. Además de que me da mucho miedo.
Aquí tenemos uno, el vasco, creado con el odio a lo español, fomentado en las escuelas, y que acaba construyendo terrorismos terribles basados en mentiras históricas. Y que acaba destruyendo moralmente a un pueblo, en este caso el vasco.
Pero no creo que sea muy diferente de la situación que creó Hitler en Alemania. Uno cree que la situación no llegará a mas y realmente no sabe dónde acaba.
Tengo la impresión que detrás de tus palabras y de las manifestaciones populares llenas de banderas argentinas y de los ataques a las emoresas españolas, de nuevo envueltos en las banderas hay un patriotismo que es bastante fascista.
2. Empresas españolas en Argentina:
Aquí se acusa a esas empresas, sobre todo a Endesa y Telefónica de no haber invertido en España los beneficios obtenidos para mejorar el servicio. La verdad es que no parece que esas empresas sean las cupables de lo que pasa. Han invertido grandes cantidades de dinero, a largo plazo y se han portado con Argentina mucho mejor que los empresarios
argentinos que al parecer han sacado el dinero fuera.
En su contra: Fueron cómplices, que no actores, de los robos que se produjeron en las privatizaciones. Ahora protestan demasiado, sobre todo de un plan económico que seguramente es el único posible. Lo que deben de hacer es poner como todos su parte y defender Argentina si es verdad que sus inversiones son a largo plazo.
Respecto al "corralito" la impresión que aquí dan los expertos sensatos es que es necesario, por injusto y salvaje que sea, para no acabar con el sistema bancario y por tanto con el país. No es un problema de los bancos españoles.
Opinión sobre los Argentinos: Daniel, aparte de nuestra amistad, que espero siga creciendo ahora que nos hemos reencontrado, te aseguro que estás viendo fantasmas. Aquí en España se tiene mucho respeto y cariño a los argentinos y de hecho hay muchos que han triunfado, no solo en el futbol. Por cierto me gustaría mandarte por fax un artículo que ha aparecido en El País de Martín Varsavsky, argentino dueño de Jaztel en España, metiéndose con
los medios españoles. Dame un número de fax, por favor. La acogida que se da a los que están viniendo es yo creo perfecta y la cobertura que se da a lo que está pasando allí, basada sobre todo en argentinos residentes aquí es impresionante. Y no es por lo que les pueda pasar a las empresas españolas, que como puedes comprender a los ciudadanos de a pie nos importa poco. Otra cosa es lo que dicen los periódicos aconómicos que aparte de no tener ni puta idea de lo que pasa, están pagados por esas empresas que como es lógico defienden sus intereses, desgraciadamente a corto plazo. Y otra lo que dicen los políticos españoles que probablemente también están jugando en la defensa a corto plazo de los intereses españoles. En su favor España es el único país que prestó dinero a Argentina el año pasado. El resto fueron instituciones.
4. El resultado es que caeréis en manos de los americanos. El FMI está dominado por ellos, son quienes os han arrastrado, conjuntamente con los políticos argentinos corruptos, os han dejado caer y ahora recogerán los frutos.
Pero bueno el futuro es para otra carta.
Recibe un abrazo muy fuerte de tu amigo
Juan Carlos
(Juan Carlos Yabar - Madrid - 13/1/02)
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From: Lázaro Covadlo
To: DMM
Sent: Friday, January 11, 2002 3:54 PM
Subject: Re: Atraquemonos pues ! (y confisquemos)
Querido Daniel,
Una respuesta rápida: Estamos de acuerdo. Es más, yo odio a los banqueros, odio a la Telefónica. Los odio en cualquier lugar del mundo. Es un odio verdadero, visceral. A la Telefónica, por ejemplo, la odio tanto que en mi novela "Bolero" (pedísela prestada a Edgardo), pongo un personaje que promete atacar la sede central con una escopeta calibre 12. Es la única manera, mediante dicha fantasía, en que pude sacarme la bronca (pero tampoco me la saqué).
Ahora bien, como creo que la filosofía no está reñida con el pragmatismo, asumo que no hay modo de combatirlos directamente. ¿Solución? Atacar a sus cipayos locales. Si se hace, las multinacionales no podrán medrar a costa del pueblo argentino.
Pero no creo que haya que encarcelar ni matar a nadie. En lugar de eso propongo una serie de medidas prácticas que podrían dolerles mucho más:
PRIMERAS MEDIDAS PRÁCTICAS:
1-Inmediata destitución de sus poderes de cualquier funcionario que lo haya sido en los últimos veinte años, desde presidente a sub-secretario de cualquier ministerio (seguida de inhabilitación vitalicia). En su lugar, una Junta de Salvación Nacional, como la de la Revolución Francesa.
2-Confiscación de la totalidad de sus bienes y propiedades a quienes hayan sido senadores, diputados, intendentes, presidentes, vices, ministros, jueces de la Corte suprema, secretarios de juzgados, funcionarios de los ministerios, de la Casa de Gobierno, etc. Hay que quitarles sus casas y sus tierras a los Menem, Saá, etc. Quitarle su gran casa a Duhalde, sus coches, todo el dinero que se pueda cazar. Rastrear empresarios entreguistas y confiscarles sus pisos en Libertador (a sus casas de Punta del Este y Miami no se podrá acceder, ¡desgraciadamente!).
Venta en pública licitación de la Quinta de Olivos, un lugar de alto valor inmobiliario (quizá se podría lotear previamente). Confiscacion y posterior venta del predio de la Sociedad Rural y de los cuarteles Palermo (también de alto valor inmobiliario), de los cuarteles de Campo de Mayo, Córdoba, etc. Venta de los inmuebles destinados a embajadas, los cuales se encuentran en zonas de alto valor inmobiliario en los distintos países de Europa y América. Las representaciones argentinas deben emplazarse en el extraradio de las ciudades, preferentemente en zonas industriales. Todo el dinero que se recaude con estas operaciones se destinará a devolver sus ahorros a las familias modestas a quienes saquearon mediante "el corralito", se destinará también a implementar fuentes de trabajo productivo y a solucionar el problema sanitario y de alimentación.
Sí, Daniel, ya sé que todo esto suena un tanto utópico, pero más utópico resultaría combatir directamente al capital vampírico internacional, a menos que se te ocurra alguna forma práctica de hacerlo sin que esos hijos de puta se caguen de la risa. Si no se nos ocurre nada será mejor quedarnos en el molde y apuntar a objetivos más cercanos.
Lo que sí no se puede seguir haciendo es desviar la atención de modo patriotero y demagógico contra los españoles... ¡Qué vergüenza! Acordate que también desviaron la atención popular los asesinos de la Junta Militar cuando lo de las Malvinas. Yo justo llegué de visita a Baires el 2 de abril de 1982 y me encontré con que todo el mundo era el colmo del patriotismo y nadie se acordaba de los desaparecidos, de los asesinados, del rodrigazo, etc.
Es increíble cómo la chuzma pica el anzuelo con la propaganda de los Goebbels de turno. De los españoles ahora se dice (Lagos entre otros) que los argentinos les mataron el hambre, suponiendo que sea cierto, más razón para callarse la boca. ¿Cómo hicieron los muertos de hambre de entonces para estar tan bien ahora? ¿Por qué Argentina no hace lo mismo?
De todos modos, decirle a un pueblo que le "hemos matado el hambre" es el colmo del rastrerismo. Ni las putas harían eso. ¿Quién les mató el hambre? ¿Los Duhalde? ¿Los ex funcionarios de la Junta Militar como Julio Lagos? (Por cierto, ¿el apellido "Lagos" es de origen indonesio, italiano, sueco?). Y ya que estamos, al descendiente de gallegos y cómplice de la dictadura asesina Julio Lagos también habría que confiscarlo, por ex funcionario...
En fin, de todos modos los galleguitos que no tienen bancos tampoco se van a ofender, ya se saben que son gente tranquila y un poco cortitos, hacen falta por lo menos tres para poner una lamparita, no como los argentinos que somos los más piolas del mundo y no nos jode nadie.
Un abrazo.
Eduardo
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From: DMM
To: Juan Carlos Yabar
Cc: Eduardo Covadlo
Sent: Sunday, January 13, 2002 11:18 PM
Subject: RE: Atraquemonos pues ! (y confisquemos)Bueno, chicos, basta, que me empiezo a sentir tonto!!
Les cruzo los mensajes por dos razones:
Una, porque ambos me critican en lo mismo.
Dos, porque sería bueno que se conozcan (aún virtualmente), ya que estoy convencido que los tres estamos en la misma, y ... a ambos les perdono que sean amigos míos...
No estoy denostando de ningún modo al pueblo español ni a sus honestas gentes. Siempre creí que ya está bién de pasar el aviso que alguna vez Perón mandó un barco con trigo o que aquí a los ´´gallegos´´ se los quiere como a familiares... Basta de eso!, por favor.
Pretendí ser un poco más serio y focalizar la cosa en la conducta de empresas multinacionales que, como bién sabemos, no tienen nacionalidad ni moral a la hora de apelar al sentido social.
Lo que es de cuidado, y en esto adhiero a tu temor, Juan Carlos, es que el discurso callejero se está poniendo, hora a hora, cada vez más facho. La cantidad inusitada de mails, carteles en las calles y pintadas hacen pensar que es hora de aquietar la pelota y ponerse a pensar, seriamente, en cómo hacer para apuntar a esos objetivos más cercanos y seguramente más inteligentes que propones vos, Eduardo.
Me basta con tu ejemplo, Juan Carlos sobre el tema vasco para convencerme que aquí, desde la escuela primaria y desde hace más de cien años, se ha establecido una filosofía educativa que no deja de ser utilitaria a los intereses de los capitostes que han gobernado el país desde entonces, siendo difícil determinar dónde, como dice J.M.Serrat: ´´ los pichones de buenas personas se han convertido en lo que hoy son´´.
Yo les juro que hago mi autocrítica diaria, intentando descubrir en qué me equivoqué.
En salir con la cacerola el 19 de diciembre?
En votar en blanco el 14 de octubre?
En mirar con simpatía a Chacho Alvarez porque él también es hincha de Racing e iba al mismo club de tenis que voy yo?
En no utilizar mis contactos y mi capacidad de juntar palabras en los años de Menem y De la Rua?
En callarme cuando Alfonsín sancionó la ley del Punto Final?
En no estudiar a fondo, con el poder que me dá el tener en mis manos una herramienta como Internet, para enterarme de lo que en realidad pasaba?
En no haberlo comentado con ustedes, antes?
Quizás.
Todo junto y mucho más.
Lo cierto es que desde aquí adentro, la cosa es difícil. El corralito es atroz. El discurso callejero es de terror. La ambición de los ambiciosos es asqueante. La inconsistencia de la intelectualidad, patética. La desesperación de todos, alarmante...
Dónde se jodió Argentina?
En realidad la jodieron?
La jodimos?
No lo sé.
Lo cierto es que está rejodida y que salir de ésta va a ser harto difícil si, como me dicen ustedes, no tomamos las cosas en serio y nos dejamos de joder con que el vecino nos deja la basura y no nos abocamos a combatir a las cucarachas que, como siempre, son las que tienen la culpa.
Un fuerte abrazo a los dos y ojalá las vueltas de la historia nos permitan juntarnos otra vez para hablar de lo que es verdaderamente importante: Literatura, cine, teatro, fútbol y mujeres...Querida Luz:
Siento mucho desilusionarte, pero he dado por terminada la ´´comilona´´ con mi amigo Eduardo Covadlo en un mail del que te mandé copia ayer.
No creo que te guste mucho una de las frases que incluyo allí, pero es estrictamente verdad.
Coincido con vos en que es necesario salir de la abulia (complejo de superioridad, diría yo) de nuestra condición de clase media ´´pasatista´´ y entregarse a un aprendizaje en los terrenos de la cultura, la justicia, el autorespeto y la solidaridad, elementos sin los cuales simplemente estamos condenados.
Corté la polémica porque en su última entrega, Eduardo, luego de explayarse en una utopía irónica (coherente con su estilo y su creatividad) emplaza a ocuparnos de objetivos más cercanos ante la imposibilidad práctica de vencer al ¨capitalismo vampírico¨ que - concuerda finalmente - es responsable (cómplice, que no actor, dice mi amigo Juan Carlos Yabar también desde España) de la situación en la que nos encontramos.
Estoy de acuerdo en que todos nos hicimos los sotas cuando Astiz salió libre, o cuando la Corte sobreseyó a Menem, o en otras tantas atrocidades que sería ocioso enumerar porque las conocés... todos las conocemos, y todos miramos para otro lado.
Por mi parte, lo que más me duele es el silencio (interesado?) o la idiotez (impostada?) de nuestra tan cacareada ¨intelligentzia¨ que se ha mostrado incapaz de accionar en contra de otro corralito del que nadie habla, que es tan o más ferreo que el financiero, y que no tiene ni miras de ser levantado, modificado o reprogramado y que es el que atañe a uno de los bienes más preciados que hemos sabido obtener en el transcurso de nuestro devenir histórico (o teratohistórico?)... La cultura. (Que si es sustentable)
Los presupuestos oficiales, simplemente no existen más, nuestras instituciones culturales, otrora poderosas y valoradas internacionalmente, se han convertido en el coto de caza de los peores ejemplares de la clase politicastra, convirtiendo al sector en una especie de cosa amorfa de la que se sacan recursos para financiar campañas, pagar ¨punteros¨ o premiar amigos.
El ¨candado¨ informativo es feroz. El festín de los ¨lobos¨, interminable; y allí es donde quiero apuntar mi escopeta.
Ya tendremos oportunidad de hablar de ésto.
Te agradezco muchísimo tus palabras, y espero que el futuro nos encuentre exhaustos, que la tarea es ardua; aunque finalmente ¨autopreservados¨.Un beso
Daniel