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Yo, Beethoven

Obra de Teatro
por:
Daniel Migone

Febrero de 1996 - Reg. en Dirección Nacional del Derecho de Autor No 667833

Argentores: 745788 del 5/5/97


PERSONAJES:

Luis (Ludwig Van Beethoven)
Pianista / Karl / Mozo
Johanna /Amiga / Amada Inmortal (Toni)
Bettina
Goethe / Dr. Bach /Juez

Coro de 4 cuerdas y cantantes solistas


Escenografía I: El escenario está oscuro. Haces de luz caen verticalmente sobre diversas zonas. Al fondo, a un lado, un teclado, baffles, equipos de sonido y de control. Encima del conjunto y a la vista sobre una bandeja, un botellón lleno de vino y varios vasos, papeles y ropa.

Sentado a él hay un pianista, inmóvil por el momento.

(El conjunto de teclados y equipos quedará en escena durante toda la obra).

Al otro lado del escenario, montañas de papeles desparramados por el piso.

 

1.1

Sobre los papeles, dormita Luis. Uno de los haces de luz se va haciendo cada vez más intenso sobre él.

En los teclados, el pianista ejecuta.

(Sonata Claro de Luna - Adagio)

Desde el fondo del escenario se acerca Johanna Van Beethoven, lentamente. Llega hasta el centro del escenario.

Llama a Luis en voz baja.

Johanna: Luis!... Luis! ...

Luis se despierta, se despereza y se incorpora sin hacer caso de Johanna

Johanna: (Casi decepcionada) Luis !!!...

Luis: (Sin mirarla) Fuera!... Raus !!! ...

Johanna: Pero... Luis !!!

Luis levanta la mirada por primera vez, y la contempla un instante... luego, con voz calma, pero con el gesto adusto:

Luis: Vete!... Pérfida!... Infame!… He sido tu víctima... Víctima de tu egoísmo… y de mi candidez... De mis ilusiones de amor, de paz... Fuera!

Johanna: (Intenta acercarse) Pero Luis !!! ...

Luis: Que pero ni pero!… Soy víctima de una conspiración… De tu conspiración… Que me aísla, me tortura…

Johanna: Pobre Luis!

Luis: Pobre?... Jamás!... Mi fuerza es enorme... Mi juventud, recién comienza... Si estuviera sano... aún cuando fuese a medias de esta desgracia que me ata... Mordería al destino de buena gana . No va a lograr rendirme... No... Pelearé hasta el final… Porque… Quizás no sepas esto , pero es tan lindo vivir, Johanna... Es tan lindo poder sentir...

(Fin música)

Johanna: Siempre has amado más a tu arte que a ninguna otra cosa... o persona... y yo…

Luis: Nada... Eso es lo que corresponde... "mi arte" es mi lenguaje, mi forma de vivir...

Johanna: Por eso no te quise cerca ...

Luis: (Irónico) No me quisiste cerca porque eres cruel, fría, y... quizás, demasiado inteligente ...

Johanna se va haciendo un gesto de desagrado y murmurando:

Johanna: Pobre inválido!

Sale

Luis se queda solo con un montón de hojas en la mano. Se envara.

Luis: Pobre?... Otra vez?... Pobre yo?… Ja! A esta altura ya debes estar vieja, angustiada por tus errores, cargada de hijos, de responsabilidades y tonterías... y yo... yo... siempre solo...

(Patética Op 13)

Luis: (Sigue)... porque no me es posible hablar con la gente... Estoy cada vez más sordo... cuando se habla apenas oigo…pero no tolero que se grite... Hay momentos en que me considero la más miserable de las criaturas... perseguido y atormentado por todos los sonidos del mundo…Si no se hubiera instalado el diablo en mi oído… Si no supiera que uno no debe quitarse la vida voluntariamente mientras le quede la esperanza de poder realizar alguna buena acción… Hace ya tiempo que me la habría quitado… Solo puedo vivir así... trabajando...

(Fin música)

 

1.2

Arroja los papeles al aire y comienza a recorrer el espacio recogiendo más papeles y tarareando. Va hacia el conjunto de teclados.

Arroja algunos papeles sobre los baffles y el pianista los acomoda en el atril. Intenta seguir los desvaríos de Luis.

(Bagatela – o tema simple )

Luis: No...

(Para Elisa)

Luis: (Golpea el piano con los papeles) No! No! Esto es tonto, infantil...

El pianista corrige inmediatamente.

(Otros acordes, más largos.)

Luis: No! No! y NO!!! … A ver … de nuevo… Algo más...

(Imagine - Lennon)

Luis: Puede ser... puede ser... Ja! Ja!... Pero no… Todavía no...

Se sienta en el suelo y revuelve los papeles, anota y piensa. Alternativamente tararea trocitos, ríe, se emociona, piensa, levanta la cabeza mirando al cielo, inspirado, anota febrilmente.

El pianista intenta ejecutar cada tarareo, pero se corta ante cada nueva versión. Luis alterna: Sí! y No! confundiéndolo más.

Luis: Ja!... Ya está!… Me van a odiar! Ja! Ja!... Seguro que me van a odiar.

Sigue trabajando, ahora en silencio.

El Pianista levanta la vista y lo mira extrañado; como esperando instrucciones. Finalmente Luis se levanta, agitando unas hojas de papel.

Luis: Bien! Como decía mi gran admirador Gauss... El resultado ya lo tengo, ahora solo me falta la prueba...

Arroja los papeles al pianista.

El pianista recibe los papeles y los acomoda con gesto de no entender

Pianista: (pensando) Pero?... Cómo pudo?... Tan así... Tan rápido... (se demora tratando de ordenar las partituras)

Luis: Que pasa?… Le parece rápido?... Ja!... Siempre es así. Las ideas giran y giran en mi cabeza... mucho tiempo. Por años no se me olvida nada. Como sé lo que quiero, la idea fundamental no me abandona. Veo la imagen en su conjunto como si fuera una sola pieza. Lo único que hay que hacer, entonces, es pasarla al papel… Oficio... Nada más que oficio... Vamos, vamos.

El pianista se encoge de hombros, termina de acomodar los papeles, se sienta y comienza a ejecutar.

(5a Sinfonía) (algunas notas del 1er mov. en piano)

Para de repente y consulta con la mirada al maestro

Luis: Sí. Sí. Así, Así... Pa, pa, pa... Pan... Así golpea el destino a nuestra puerta... Muestra tu potencia, Destino! No somos dueños de nosotros mismos... Lo que está decidido debe ser… Que sea, pues!… Da capo!!!

Arranca la versión orquestal de

(5ta. Sinfonía - Primer mov.)

Luis "siente" la música y "lucha" contra el destino, al tiempo que dirige una orquesta imaginaria.

Repentinamente, es atacado por un dolor agudo y se toma de la barriga con ambas manos. Trastabilla, y se queja.

La música se detiene de improviso.

Se acerca al piano, y toma el botellón del que se sirve un vaso de vino. Lo bebe casi de un trago y lo deja bruscamente en su lugar.

En ese instante aparecen personajes que a sus amigos quienes cruzan el escenario con paso rápido.

Luis los mira pasar, indiferente.

 

1.3

Amiga: No bebas, Luis... Mejor un buen baño...

Dr. Bach: Comer, una buena moza, y descansar... es lo mejor... Ja! Ja!

Amiga: Quiere hacer todo al mismo tiempo... Fidelio, La Quinta, Las Ruinas de Atenas...

Dr.Bach: Pero no puede dirigir... Ni siquiera ejecutar sus propias obras... No las oye!!... Pero las siente!

Amiga: Lo que no siente es amor… Pobre infeliz!!

Dr. Bach: También… Con ese carácter!! Quién lo podría tolerar!!

Amiga: Ni los sirvientes…! Ja! Ja! Vez pasada le dio una tremenda patada al pobre sirviente porque le trajo la sopa fría… Pero no lo echó. En cambio, le pagó una indemnización…

Dr.Bach: Un hombre generoso... Sin duda... Ja! Ja!

Amiga: Una excelente persona... Malhumorado, pero excelente...

Dr.Bach: Y sordo… Totalmente sordo...

Luis: (Distraído) Solo?... Sí, siempre solo...

 

1.4

La amiga cambia su actitud corporal y algo de su vestuario, ahora es la Amada Inmortal (Toni) que sin decir nada comienza a acercarse muy lentamente.

Los demás salen.

(Romanza no. 2 Op. 50) (incidental, suave, de fondo)

Durante la ejecución de la Romanza, Luis y Toni juegan corporalmente el encuentro y desencuentro de dos amantes,

Luis: (Continúa) Sin embargo, amo. Amo con profunda pesadumbre... con la necesidad de cambiar el hecho de que no seas enteramente mía ni yo enteramente tuyo... Así, se agolpan mis pensamientos acerca de ti, mi Amada Inmortal... Tan pronto jubilosos como tristes, esperando a ver si el destino quiere oírnos. Ninguna otra poseerá mi corazón, nunca... nunca... nunca...

Por fin, como llamada desde afuera, Toni lo abandona.

Luis queda estático y melancólico por unos instantes. Se recompone y recomienza la rutina de revolver papeles y tararear. Encuentra un papel, tira todos los demás y lo lee.

Luis: Heiligenstat… Ja! Era muy joven entonces, y creí que iba a morir (al pianista) Escribí una sarta de tonterías (lee) Y otras cosas que no son tanto… " Oh! hombres que me toman por perturbado o misántropo! Qué injusticia me hacen! Ignoran la causa secreta por la que soy así!… Ahora… Con alegría veo acercarse la Muerte… a la que he llamado en forma personal e intransferible…" Bah! (Arroja el papel) De todas maneras aún estoy vivo… Inmerso en un mundo que se ha convertido en una masa informe de absurdas modernidades, de talentos e injusticias. Conviven los imbéciles con finas inteligencias… y excelsos idiotas entre seres ilustrados y sensibles…

 

1.5

Lo interrumpe Bettina, que entra corriendo hacia él y saludándolo con efusividad. De su hombro cuelga una cartera o bolso lleno de papeles.

Bettina: Luis! Luis!, Quiere verte! Quiere conocerte!... Es realmente maravilloso, mis dos amores... los dos hombres más grandes de todos los tiempos!!!

Luis: Eh?... Qué?… Quién?... Que otro?...

Bettina: Cómo quién?... Goethe!!… Quiere conocerte!!!

Luis: Querida Bettina,... Pregúntate primero si yo quiero conocerle

Bettina:(Contrariada) Luis!... Si me lo escribiste!! (Busca afanosamente entre los papeles de su bolso) Aquí... Aquí está... Dijiste: "Los poemas de Goethe tienen gran poder sobre mí... y es desde el entusiasmo que me producen que puedo descargar la melodía en todas direcciones... La música es en realidad el mediador entre la vida intelectual y la sensorial... me gustaría hablar con Goethe de esto..."

Agita las hojas delante de la cara de Luis

Luis: (Risueño) Yo dije eso?...

Bettina: Sí

Luis: Entonces... tuve un arrebato...

Bettina: Arrebato o no, vendrá.

Luis: (Contento) No... No vendrá... Yo iré a buscarlo...

Gira sobre sus talones y sale.

Bettina: (Canta ) Die trommel

(Lied de Lorchen - Egmont - Fragmento)

Sale. El pianista sale también.

 

 

Escenografía II A: Entran asistentes. Se retira el atril y los papeles. Salvo el conjunto de teclados y equipos, el botellón, los vasos y la ropa, no hay nada más.

 

2.1

(Egmont -Obertura)

Cae una luz sobre el rincón opuesto, e ilumina a Goethe que entra leyendo.

Entra nuevamente Bettina, cantando

Bettina: (cantando) Die trommel…

Goethe: Suena bien. No entiendo mucho de música pero creo que es bueno … me gusta… Iría en el tercer acto…

Bettina: Va a venir !!!...Va a venir...!!!

Goethe: (No le hace caso) Engancha muy bien con lo que me hizo llegar la semana anterior… Hmmm…

Bettina: Quiere verte, quiere conocerte!!!

Goethe: Quién?

Bettina: Luis... Beethoven...

Goethe: Ah... Van Beethoven...

Bettina: Si... Quiere conocerte... Por fin!!

Goethe: Querida Bettina... Pregúntate primero si yo quiero conocerle...

Bettina: (Contrariada) Pero... Bah!... Todos los hombres son iguales...

Goethe: Iguales a que?.

Bettina: Uf!... Que tonto... De cualquier manera, ha logrado un marco fantástico para tu... Egmont…

Goethe: (Hace gesto de callarla y anota unas líneas) Chist!!!... Esto es sublime... Escucha...

 

2.2

(Egmont - Melodrama - "Susser Schlaf")

Goethe recita, conmovido, en voz baja (Alternativa: En off, la poesía es recitada en alemán)

Goethe:"Dulce sueño... Llegas como una verdadera suerte. Impensado y no deseado...Tu sueltas los nudos que amarran el pensamiento. Confundes las imágenes de la alegría y el dolor. Fluye libre el círculo de las armonías internas. Y nos hundimos envueltos en un placentero sentido…Y dejamos de ser".

El tema musical se diluye, mientras Goethe, extasiado baja el papel y enfrenta a Bettina

Bettina: Genial!!! Qué maravilla !!! Qué suma de increíbles talentos!!!

Goethe: Mira Bettina, ciertamente su talento me llena de asombro, pero por desgracia tiene una personalidad totalmente desenfrenada. No está equivocado cuando juzga detestable al mundo, pero con eso no logra hacerlo mejor, ni más rico en goces para él ni para los otros. En realidad hay que disculparlo y complacerlo porque ha perdido el oído... cosa que no le perjudica para nada en la música aunque sí en lo social...

Bettina le arrebata el papel. Goethe queda congelado.

 

2.3

Bettina lo mira, se encoge de hombros y encara al público.

Bettina (al público): Qué tipos!!... Este verano, en uno de esos paseos junto al lago, vieron venir a la Emperatriz y su cortejo. Goethe, como educado caballero, se descubrió haciendo una profunda reverencia al paso de Su Majestad...

Goethe se inclina saludando al vacío.

Entra Luis por un costado y se queda mirando fijo a Goethe.

Bettina (sigue): ... Luis, en cambio, permaneció impávido... Y fué ella, La Reina, quién se inclinó ante él... (Bettina hace una reverencia ante Luis)

Goethe se molesta y se va haciendo gestos de desagrado.

Bettina lo sigue

Bettina: Wolfy !... Espera !

(Fin música)

El pianista sale también. Luis queda solo.

Luis: Ay, Goethe... Goethe... Le gusta demasiado el aire de la corte, más de lo que conviene a un poeta. Si ellos... los poetas, que debieran ser los primeros instructores de la nación, se olvidan de todo ante tanto falso relumbron, nos vamos todos al diablo… Esta época necesita de espíritus vigorosos... que flagelen a las almas inclinadas a lo pequeño... Eso! Deben sacudir a los geniecillos dormidos. Despertar todos esos sentimientos fantásticos del ser humano... Amor... Pasión... Alegría... Amistad... y... Libertad ...

 

 

Escenografía II B: Entra un asistente de escena con un enorme cuadro de Napoleón (puede ser el mismo pianista). Lo apoya y sale. Se ilumina el cuadro de Napoleón.

 

2.4

Todos se han retirado y Luis está solo en el escenario. Mira hacia el cuadro.

(3a. Sinfonía - Allegro 4o. Mov. – fragmentos - )

Luis: He aquí un hombre esencial para la historia… Aunque un poco soberbio… Atolondrado… Si yo fuese militar, lo vencería rápidamente... En realidad, es admirable... pero por otro lado... odiable... Se acaba de proclamar Emperador de todos los franceses... Está loco... Defrauda a todo el mundo... Me defrauda a mí... A todos los que creemos profundamente en la revolución, en la razón... (Va corriendo hacia el piano, arranca la partitura del atril y la rompe en dos)… Nada de homenajes...

(Fin música)

Luis: (Mira hacia el cuadro, desafiante) Ja!

En ese momento el cuadro cae estrepitosamente de costado. Sin sorprenderse, Luis le da la espalda y camina tranquilamente hacia el lado opuesto, lentamente, como paseando tranquilo.

 

2.5

Se acerca al piano y comienza a beber del botellón.

Luis: Ah! (Bebe) Vino y música… Qué más hay?

(6ta.Sinfonía – 3er. Movimiento)

Luis toma un abrigo y la galera (que están sobre los teclados) y se dispone a pasear.

Entran en rápida sucesión, y por diferentes lados, los miembros del coro. Miran el cuadro caído y manifiestan diferentes reacciones. Unos se encogen de hombros, otros simplemente sacuden la cabeza; pero nadie es indiferente. Se acomodan en grupos y conversan. Pasean como si estuviesen en la calle.

Luis se mueve entre ellos, indiferente.

Baja el volumen de la música que queda como suave fondo mientras se produce un contrapunto al modo del teatro griego.

Dr. Bach: Decepcionante! Realmente decepcionante ...

Coro: (todos al unísono)... Tantos años de luchas... y tanta sangre...

Amiga: El espíritu republicano apenas late bajo las cenizas de la pobre Viena...

Coro: (id.) En cincuenta años más, todos los países serán repúblicas...

Dr. Bach: El cambio no se detiene señores...

Amiga: Mientras tanto los aristócratas reciben auxilios caritativos y prebendas impositivas...

Coro: (id.) Créditos... Regalos...

Dr. Bach: Lo peor es la censura...

Coro: La censura y la estupidez...

Dr. Bach: Uno debe emigrar si quiere expresarse con entera libertad...

Luis: (Reacciona de golpe y grita) Un régimen paralítico!

Coro: Sh! Sh!... Las paredes oyen!

Luis: Que oigan!... Total yo no oigo nada!... Además... Las absurdas actitudes de nuestros gobernantes me fuerzan a revisar mis ideas... Si bien han convertido en sana la moneda, han logrado enfermar la moral de los súbditos... arruinando a todos... a todos... De cualquier manera, si la nobleza no tiene dinero no sirve para nada... Tontean en la corte y se convierten en esclavos de su propia estupidez... Como cualquier poderoso... Bah!

Coro: Es necesario pensar en un cambio...

Amiga: Algo que combata esta corruptela...

Luis: Mire! Mientras la gente pueda conseguir su cerveza negra y comer sus salchichitas, más un poquito de circo... es poco probable que se rebelen... Hoy, los seres humanos tienen solo dos maneras de enfrentar a un poder que los limita La rebelión… o la participación, más o menos ilusoria que les permite soportar la represión, física, moral o económica... Entonces...

Coro: Y entonces... Paf! Se rompen... Ya está, les han dominado.

Amiga: Ya ha desaparecido todo: Seguridad, fidelidad, solidaridad, fe.

Luis: Y justicia... La justicia es una farsa...

Coro: Un régimen paralítico!.

Dr. Bach: Un régimen paralizante!

Luis: Vea mi amigo... Aún así es bueno frecuentar a los poderosos… Pero uno debe tener algo que les impresione... Ji! Ji! Ji!. Entonces, te admiran… O simplemente te ignoran... Ja! Ja! Ja!.

Todos ríen. Luis bebe vino del botellón sobre los teclados y se entusiasma con una idea:

Luis: (Entusiasmado) Vamos... Vamos todos a festejar el triunfo de la razón sobre los tiranos, dictadores y dictadorcillos...

 

2.6

Comienzan a sonar las trompetas de:

(Sinfonía de la Batalla)

Todos se van plegando al juego que propone Luis y que inspira la música.

Gesticulan, gritan y se mueven desordenadamente.

Bach no entra en el juego y se tapa los oídos, resintiendo de lo que oye.

Dr Bach: Paren !!! Paren !!! ...

La música se detiene abruptamente, aunque el juego continúa unos segundos más.

Luis: Qué le pasa? ...

Dr. Bach: Esto no es música !!! ...

Luis: (Enérgico) Todo es música...

Dr. Bach: Salvo cuando solo es ruido...

Luis: (Irónico) Ruido?... Que es ruido?... y que es música?... Por que cada cosa es lo que es?... Por que algo no puede ser diferente de lo que es... Ja!... Y... Saben que?... Todo puede ser Ja! Ja!Ja!

Dr Bach: Muy divertido... pero aún así, esto no es arte... porque el arte...

Luis: (Interrumpe enojado) Que sabe Ud. de arte!... Que sabe nadie de arte! Y hoy en día menos que menos… Y los críticos… Bah!… Los críticos…

Dr. Bach: Bueno... yo por arte entiendo...

Luis: No entiende nada!... Toda creación artística es independiente, y más poderosa que el artista mismo... y encierra lo divino en su manifestación (Se queda un momento escuchando la música de fondo)... Pero esto es, sin duda, lo peor que he escrito. (Risas generales)... Basta!!!

Luis queda congelado, tomándose el estómago, gimiendo.

Los coreutas se van retirando de la misma manera en que llegaron.

El pianista, toma el botellón y el vaso y se acerca a Luis ofreciéndole la bebida. La rechaza. El otro insiste hasta que finalmente acepta y bebe en pequeños sorbos. Parece mejorar.

 

2.7

Se repite la escena 1.3.

Amiga: No bebas, Luis... Mejor un buen baño...

Dr. Bach: Comer, una buena moza, y descansar... es lo mejor... Ja! Ja!

Amiga: Quiere hacer todo al mismo tiempo... Fidelio, La Quinta, Las Ruinas de Atenas...

Dr.Bach: Pero no puede dirigir... Ni siquiera ejecutar sus propias obras... No las oye!!... Pero las siente! (se toma la barriga)

Amiga: Lo que no siente es amor… Pobre infeliz!!

Dr. Bach: También… Con ese carácter!! Quién lo podría tolerar!!

Amiga: Ni los sirvientes…! Ja! Ja! Vez pasada le dio una tremenda patada al pobre sirviente porque le trajo la sopa fría… Pero no lo echó. En cambio, le pagó una indemnización…

Dr.Bach: Un hombre generoso... sin duda... Ja! Ja!

Amiga: Una excelente persona... Malhumorado, pero excelente...

Dr.Bach: Y sordo… Totalmente sordo...

Luis: (Distraído) Solo?...

Salen todos menos la Amiga, que vuelve a convertirse en Toni.

 

2.8

(Romanza Op 50) (incidental - suave)

Luis: Sí... Siempre solo. Mi ángel... Mi todo... Mi yo...

Luis la mira e intenta acecársele. Ella lo rehuye. El insiste pero ella lo desaira ostensiblemente.

Luis: (cont.) Por qué habrá que estar separados cuando se ama así?... A mis años necesitaría ya de alguna firme normalidad en mi vida... O es que hoy ya no es posible amar o ser amado si no se juegan esos elementos de los que carezco... Poder... Belleza... Algún talento... Talento?... Ja!... Eso me sobra!

Va hacia el botellón que está sobre el piano, toma el vaso, se arrepiente, gira y se queda mirando al vacío.

Entran asistentes y cambian a:

 

Escenografía III: Sacan el cuadro de Napoleón. Entran varias sillas y una mesita de café estilo vienés.

(Concierto p/ piano No. 5 - Emperador)

 

3.1

Un asistente alcanza una carta a Luis. Tarda en abrirla. Camina hacia un rincón y la lee despacio, como anticipando su contenido.

El escenario ha quedado armado.

En él, solo Luis y el pianista.

Luis lo mira y el otro responde con un gesto de pregunta (Sigo?) Luis sacude la cabeza (No).

El Pianista deja de ejecutar, se levanta, despliega una amplia tela de color rojo y cubre el piano y todos los equipos, conformando una especie de estrado.

Sale.

Luis:(Esgrimiendo la carta) Maldita seas! Johanna. Mil veces maldita! Es que no pudiste estar cerca, ni siquiera en el momento de su muerte?... Pobre Caspar... Pobre y estúpido hermano mío!... Que bestia infinita es la mujer que influye así en un moribundo y le obliga a cambiar su último deseo... Mi sobrino… mi querido y pequeño Karl… yo... y sólo yo me haré cargo de él... Satanás... Johanna es cruel y despiadada como... como Satanás.

Se desparrama en una de las sillas.

 

3.2

Entra el Juez, risueño y cantando.

Entra Johanna y se sienta dando la espalda a Luis. Saluda al Juez amablemente.

El Juez mira a Johanna en forma cómplice y se instala en el estrado / piano.

Ambos miran a Luis que se muestra desarmado y de mal humor.

Juez:(Se prepara) Bien… Como este pleito lleva ya más de cinco años... y con el fin de impedir que se establezca una ilegal tutoría conjunta que perjudique los intereses del pupilo...

Luis: (Gritando) Yo... Ludwig Van Beethoven requiero la prueba de la sentencia aplicada a la madre... Johanna Van Beethoven, quién ya ha sido juzgada por estafa...

Murmullos y sorpresa de Johanna. Luis sonríe maliciosamente.

Entra Karl sigilosamente y se ubica en un costado de la escena, observando, temeroso. Luis continúa algo más sereno.

Luis:... Lo que impide ofrecer al joven la mejor educación... (Se enerva otra vez) Porque esta indigna mujer ha enseñado a su hijo a decir mentiras, a sobornar a mis criados, a disimular bajezas. El ha pasado largo tiempo al cuidado de la madre y se ha pervertido del todo...

Juez: Modere el tono!.

Luis: (Socarrón) Confieso que creo hallarme en mejores condiciones que nadie para inspirar en mi sobrino el deseo de la virtud, el deber, y la nobleza.

Se sienta. El juez se dirige a Johanna.

Juez: A ver… Aclaremos esto de una buena vez… Era su marido de noble cuna?

Johanna: Bueno... Así lo han dicho siempre los hermanos Beethoven. Usan el "Van" delante de su apellido y …

Juez: Eso no es suficiente.(A Luis) Y Ud.... Puede probarlo?

Luis: (Sorprendido e incomodo) Que?...

Juez: Digo si puede probar que su padre era noble?

Luis: Mi padre?... Mi padre... se emborrachaba y me castigaba porque sí... me golpeaba y torturaba con gritos e insultos… Me obligaba a estudiar y practicar el violín todas las noches, hasta que salía el sol... Las manos se me entumecían y el oído me zumbaba provocándome terribles jaquecas que me hacían vomitar... Mi único recurso, entonces, era huir... huir al campo y llenar mi dolorida cabeza de sonidos frescos, naturales... para tapar sus gritos... sus golpes... su fétido aliento a alcohol…

Juez: Le pregunté si era noble, no si era borracho.

Luis: Mi padre?... Noble?...

Juez: Sí

Luis: N... no... NO!!

Juez: Entonces... De la declaración de Van Beethoven, y de la copia anexa de las actas del Tribunal, se desprende que no puede demostrar nobleza; por lo tanto el problema de la tutoría debe ser transferido a los tribunales comunes.

Luis: (Irritado) Comunes?... Ni hablar!!... Quién me garantiza que ese hato de sucios plebeyos va a comprender la nobleza de los sentimientos... La nobleza de la inteligencia... La nobleza de los grandes motivos...

Juez: (Irónico) La nobleza de mortificar a la madre?... Y pretender arrancarle el corazón?

Luis: (Con mayor ironía)... Me refiero, a la nobleza de ciertos personajes... Archiduques... Condes... Obispos... Generales... que me protegen, me aman... y harían cualquier cosa por mi... Me entiende?

Juez: (Asustado) Bueno... Visto que nos acorrala con fuerzas superiores a nosotros... No me queda más remedio que fallar a su favor. Se le concede la tutoría.

Golpea con el martillo y se levanta. Sale.

Johanna queda atónita. Gestualmente intenta detener al Juez quién se encoge de hombros.

Luis sonríe maliciosamente.

 

3.3

Salen todos, menos Luis, Karl y Johanna.

Luis: Lo dicho, la justicia es una farsa, Ja!

Johanna: Ganaste!... Ganaste y perdiste al mismo tiempo. Finalmente concluyó tu fantasía de nobleza. Queda probado que eres tan plebeyo como yo

Luis: (Sin mirarla, va hacia Karl) Pero no tan perverso... Karl, hijo mío... Tendrás la mejor educación que pueda darte... (Se pone serio) Pero te mantendrás lejos de tu madre.(La señala sin mirarla)

Karl: No, tío Luis... No quiero... Déjame libre

Luis: Libre?... Serás libre de hacer lo que yo te ordene... (Lo sacude)

Karl: Déjame...

Luis: No la verás más. Es pérfida, egoísta, miserable y mentirosa... Como todas...

Johanna: Ven, Karl

Karl: No quiero nada con ninguno de los dos...

Karl corre a un rincón del escenario adoptando una posición fetal.

Luis continúa despotricando, sin dirigirse directamente a ninguno. Johanna mira a su hijo angustiada.

Luis: De cualquier modo, yo velaré por ti, y veré de ayudar a Johanna... Aunque me será difícil, por ella misma... y por los demás... Dicen que está... que está embarazada... Te das cuenta Karl? No te respeta ni a ti.

Johanna: (Gritando) Sí!... Estoy embarazada otra vez!...Y que? Embarazada de un hombre bueno y afectuoso... Un verdadero noble... un verdadero padre para mi futuro hijo...

Luis: Bastardo!

Johanna: Legítimo!... Me voy a casar...

Luis: Bastardo !, Bastardo!, Bastardo!.

Johanna: Loco!... Loco!... Loco!

Luis: Puta!... Puta!... Mil veces puta!!!...

Luis levanta un brazo en ademán de querer golpearla y ella agarra una silla para defenderse. Los dos quedan estáticos, mirándose en forma desafiante.

Karl, en su rincón, se ha ido incorporando lentamente durante la discusión, extrae un arma y se apunta a la sien. Llora y gime temblando de miedo y rabia.

Mientras tanto, Luis y Johanna mantienen la actitud estática. Lentamente Luis gira y registra a Karl en el momento en que amartilla el arma.

Los dos: Karl!... No!!!

Sorprendido, el sobrino baja el arma y se dispara por accidente en un pie. Cae de rodillas.

Luis y Johanna corren hacia él, ella lo alza y comienzan a salir abrazados.

Llora amargamente.

Johanna se ha acercado, lo toma de una mano y se lo lleva rengueando y gimiendo.

Antes de salir ella gira y enfrenta a Luis.

Johanna: Bestia innoble, maldito loco!!!.

El se afloja e intenta explicarse.

Luis: Yo... quise... yo quiero... Johanna, amor mío... (Se sobresalta por la involuntaria confesión y corrige) Johanna, dios mío... Johanna!!!

Johanna y Karl salen. Luis continúa, como para sí.

Luis: Soy un hombre asediado desde todos los ángulos, como una bestia salvaje. Mal interpretado… A menudo tratado con la mayor bajeza... Con la condena de estar solo... siempre solo... Solo yo... y la música .

Entra el Pianista, que arranca la tela que cubría los teclados, se sienta y comienza a ejecutar suavemente

 

3.4

(Concierto Emperador - Fragmento 1 - 2o. mov.)

Luis se calma un poco y recoge algunos papeles desparramados. Piensa unos momentos y se dirige resueltamente al piano

Luis: Por qué cada cosa es lo que es? Eh?...Y no de otra manera?... Deudas... Miserias.... Angustias... Soledad... (al pianista). Si al menos nos pagara algún editor... Algunos bonos atrasados... Je! Como no les caigo simpático, no me pagan... Editan mis obras, se hacen ricos y famosos a costa mía. Se llenan la boca de elogios, pero no se dignan siquiera en hacer llegar una nota de agradecimiento… Ni hablar de dinero... Y así sigue la rueda... girando... girando... Qué importa!... Estamos vivos aún... La rueda gira y gira y se mantiene en marcha... Trabajando... A las Cosas !!! …Pan, Pan, Pan... (Tararea el tema de la 9a.)

Junta más papeles de encima del piano, busca su chaqueta y su galera, se las pone y se dirige al rincón donde está la mesita vienesa, tarareando unos sones (Tema principal de la 9a Sinfonía). Luis se sienta y ordena a los gritos.

Luis: Arenque ahumado, vino, café y torta de queso … Rápido!!!

Golpetea sobre la mesa, despliega los papeles y se pone a trabajar.

El pianista se acerca con el botellón y un vaso. Le sirve vino. Luis bebe, pone cara de asco y escupe.

Luis: Puajj!!!… Agrio, como mi humor de esta mañana…

El mozo-pianista amaga retirar el botellón, pero Luis lo detiene, gritando:

Luis: Deje!! Deje!!… Tráigame algo de comer… Y no me molesten !!

El mozo-pianista se retira ofendido.

 

3.5

(9a. Tercer Mov. Adagio)

Come, bebe y gesticula, marcando los compases del tema que se oye. Comienza a entrar el grupo anterior (coro). La mayoría viene conversando, de a dos o de a tres, aunque no emiten sonido alguno. La conversación parece animada y poco a poco van subiendo el volumen de la charla. Se oye una risa. Alguno grita.

Hasta aquí, Luis no ha oído nada. De pronto, como si percibiera algún sonido, mira a todos con cara de pocos amigos.

En ese momento suenan unos fuertes compases del Adagio que Luis marca al tiempo que se levanta y grita.

Luis: Tan, tan tán... Ruhe! Ruich!... Cállense!

La música finaliza abruptamente.

Todos quedan congelados en la actitud que traían hasta el momento.

Luis, los mira enojado, se levanta, protestando y recogiendo sus papeles. Se adelanta hacia proscenio, ordenando los papeles.

De pronto, como agobiado, entristecido, deja caer los papeles y habla como para sí.

(3o Mov 9a Sinfonía - Adagio)

Luis: Soy esto… lo que hay aquí. Lo soy todo, y a la vez nada… lo que fui, lo que es, lo que será. Ningún mortal a develado su propio misterio… Es único, y a esa individualidad deben su ser todas las cosas... Me angustian mis errores y todo aquello que no he podido hacer... El amor que no pude dar... ni recibir... La alegría que no pude sentir... Trabajo y trabajo, y sin embargo, mi Musa se adormece. Espero poder dar aún al mundo algunas obras más. Despertar, al fin, en el ser humano todos esos sentimientos fantásticos: Amor… Pasión… Amistad… Alegría ...

Baja la cabeza, queda congelado, y se hace un corto silencio. El grupo de personas cobra vida y se transforma en el Coro.

El Barítono avanza unos pasos y entona:

(4to Mov. 9a Sinfonía, Oda a la Alegría.)

Barítono: Oh!... Freunde... (Sigue).

(Primera parte de la Oda a la Alegría)(Ver partitura adjunta I)

Cantan el fragmento.

Luis se incorpora, (Aumenta la luz), y se mezcla con el Coro hasta que el fragmento concluye.

Silencio.

Luis va a proscenio a saludar al público. Entran los demás actores.

Saludo

(Aplausos )

En medio de los aplausos, el Coro ataca de nuevo, con fuerza la Canción de la Alegría

(Oda a la Alegría 3a parte) (Ver partitura adjunta II)

A medida que cantan, van abandonando sus lugares y se mezclan con Luis y los actores.

Se abrazan y saludan entre todos.

 

Fin.